Conceptualización
El mar, un trozo de metal, la roca, el musgo, el ladrillo y la imperfección, adquieren
un valor relevante en la definición del paisaje.
España es un rico mosaico de tiempos e historia superpuestos, que ha creado un mapa de regiones que custodian en silencio su propio acento, su herencia y su propia identidad.
En este fluir, la Comunidad Valenciana emerge como un abrazo eterno entre el mar y la tierra; aquí, la historia no solo se escribe, se cultiva y se navega. Dos almas arraigadas, la pesca y la agricultura, han permitido en la historia la supervivencia y han entrelazado sus raíces para dar forma a un mismo paisaje vital. Esa Comunidad Valenciana de Sorolla, esa tierra que en sus lienzos ha viajado muy lejos.
Hoy, los barcos pesqueros que desafían el horizonte y las antiguas ruinas de masías agrícolas que duermen entre campos, son los verdaderos guardianes del relato de la propia historia.
Testigos quietos, templos del ayer, que permanecen allí, contemplando en silencio el susurro del tiempo que pasa.
La idea de "MA" de la cultura japonesa se conecta con mi obra, cuando el trazo de croquis sobre la fotografía actúa justamente como ese “vacío" o pausa que interrumpe la realidad explícita para revitalizarla. Esta conceptualización no responde a un esquema predeterminado ni trazado a priori. Surge de forma espontánea, intuitiva y dinámica en el propio acto de creación y ejecución de la obra.
Esa realidad explícita de la fotografía se detiene para dar paso al trazo de croquis, o viceversa, donde la imagen cobra otra nueva vitalidad, permitiendo al espectador reinterpretar la obra y completar su significado desde la imaginación.
Así se genera un interés visual que exige su observación e interpretación activa.
La fotografía representa el "elemento tangible", la realidad y el croquis / trazo representa la "pausa o transformación" (el MA).
La interacción entre ambos genera la tensión que "permite respirar" a la composición y exige la mirada activa del observador.
